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sábado, 3 de mayo de 2014

No me abandones



Es como volver al útero materno. Estoy rodeada de agua y me siento, al fin, en paz. Al principio es como si el mundo se te viniera abajo: todo se vuelve negro y rojo. Pero ahora sólo hay una inmensa paz. Y tú estás llorando. Lloras por tu vida. Por nuestra vida juntos. Cómo un bebé. Pero esto, esto tenía que acabar. De una forma u otra. Tenía que acabar. Tú no querías que me fuera y yo, en verdad, no quería irme: ¿a dónde habría ido? Eres mi todo y yo soy tu todo: un pequeño universo de odio y rabia. Construido a base de silencios agresivos y de sueños rotos. Pero, por favor, deja de llorar y aplaude. El show se acaba, el telón está bajando y hemos realizado un gran final. Por todo lo alto. ¿Escuchas las sirenas de los coches de policía? Deberías dejar de llorar tanto, inútil más que inútil, y comenzar a recoger todo esto. Los platos rotos. La estantería que me has tratado de tirar encima. El cuchillo que te he hundido en las costillas.  La sangre que ha salpicado por toda la casa. Los sesos que habré dejado pegado en ese bloque de hormigón que recogimos cuando aún nos queríamos, no teníamos dinero y decorábamos la casa con cosas que encontrábamos por la calle.  El que quedaba tan moderno con la colección de  vinilos que te tiré ayer por la ventana. Cómo te digo: un final espectacular. Esa guinda de ahogarme mientras estaba inconsciente ha sido de película: con la piedra en el pecho y mis pelos flotando. Y ahora lloras, nunca tuviste lo que hay que tener para hacer lo que había que hacer y nunca lo tendrás.

Inspirado por: Breezeblocks - alt-J

jueves, 1 de mayo de 2014

Muros



Sonríes: no hay que trabajar y huele a café. Te devuelvo la sonrisa. Caminas meneado las caderas de forma exagerada: me lanzas un beso y el sujetador. Alzo mi mano para tocarte y acaricio el aire. Te ríes. No sé si de mí o de la situación. Me invitas a subir a la cama. Te observo desde el sofá: eres tan bonita. Tus pechos perfectos, tu vello del pubis, tu tatuaje con mis iniciales. La tengo tan dura que es estúpido estar con las piernas cruzadas. Te das cuenta de que estoy grabando y me tiras un cojín. La cámara se me cae de las manos y comienza a grabar la alfombra. Ya sólo se escuchan risas y gemidos entrelazados. 


Ahora estas cocinando algo en un camping gas: se ha ido la luz y hay velas por todos lados. Tu pelo cae y no me deja ver tu cara. Sin pensar te lo pones tras la oreja. No llevas nada: sólo tu perfume y los pezones erizados. Dejo la cámara encima de la mesa y te abrazo por detrás hundiendo mi nariz en tu pelo y mi erección en tus nalgas. Te giras riendo y me empujas. Estas intentando tomarte la cocina en serio pero sé como acaba la historia: con sopa quemada y con nosotros fuera de plano follando como si no hubiera un mañana.


Siempre terminamos así. Sobre todo cuando tengo la cámara: creo que te excita. Tengo toda una colección de videos donde sales desnuda, sudada, encima, debajo, tragándotelo todo, tirándomelo al pecho. Me paso los días con un hormigueo en la entrepierna y contando las horas que quedan para verte. 


Para llegar a casa, apagar las luces y proyectarte en los muros. Tiré los libros y los cuadros para dejar las paredes tan desnudas como tú. Ahí bailas, cocinas, cantas, te arreglas,… vives. 

Inspired by: Tus ojos color sol - Calle 13 feat. Silvio Rodriguez